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jueves, diciembre 15, 2005

Argumentos sobre la tortura

El tema de las torturas está de actualidad últimamente en EE.UU. Acusaciones de golpear a detenidos, lo de las cárceles secretas. También la aprobación de una enmienda a la ley de Defensa prohibiendo la tortura, aunque a George W. Bush no le hacía mucha gracia (como ya comenté aquí). (No deja de ser curioso que tengan que hacerse este tipo de enmiendas en el país que presume de ser el adalid de la democracia)
En línea con todo esto, se han publicado interesantes artículos sobre si la tortura es justificable, es necesaria, y sobre si realmente es positivo prohibirla.
Para empezar, a muchos les parece ya peligroso que se hable de estas cosas, porque la mera posibilidad de plantearse la tortura lo ven como el primer paso para justificarla. Yo no estoy de acuerdo. Creo que, como ciudadanos, debemos hablar de lo que significa una democracia, conocer las razones y la filosofía que hay detrás de los mecanismos de la democracia y de los derechos humanos. Conocer el sentido de cada uno de los controles que debe tener una democracia. De esa manera tendremos argumentos en el caso en que dirigentes políticos intenten "vender" la conveniencia de eliminar esos controles.
Uno de los artículos que ha provocado más debate es éste (en inglés). Está, digamos, a favor de la tortura en determinados casos. Como es normal, han salido unos cuantos (necesita registro) artículos (ambos en inglés) rebatiendo su posición.
Intentaré resumir las posiciones.
El artículo de Charles Krauthammer defiende la necesidad de la tortura en dos casos:
  • Cuando se necesita información urgentemente para salvar vidas. El ejemplo es cuando unos terroristas han puesto una bomba atómica en el medio de una ciudad, y tenemos detenido a un terrorista que sabe dónde está. En ese caso, para salvar millones de vidas, está justificado torturar.
  • Cuando se tiene a un dirigente de alto nivel de un grupo terrorista. La información que dé servirá para salvar muchas vidas.
Krauthammer plantea que, una vez que admites el primer supuesto, admites que la tortura es justificable en algunos casos, por lo cual lo que hay que hacer es establecer cuáles son estos casos. La filosofía sería, más o menos, aceptar más tortura cuantas más vidas se puedan salvar. Eso sí, no plantea que esto se haga alegremente, sino con una serie de condiciones.

Como argumentos en contra, los que figuran en los otros artículos (aderezados con mi contribución personal):
  • Si el argumento es salvar vidas, la cuestión es realmente ir discriminando. Un millón, medio millón, mil, cien, diez personas; dos personas, una, que alguien salga herido. ¿Y si no tenemos certeza 100% de que esa persona sepa algo? ¿Nos vale el 95%? ¿Y el 70%? ¿El 50%? ¿El 1%? ¿Quién fija ese porcentaje?
  • Si el argumento es salvar vidas, en el caso de que el terrorista tenga, por ejemplo, una hija, puede que sea más efectivo torturarla a ella para que el padre hable.
  • Si el argumento es salvar vidas, podemos usar la tortura como castigo disuasorio. Si matas, que sepas que te torturaremos salvajemente. Seguro que los asesinos se lo pensarían antes de matar.
Con todo esto, ¿dónde está el límite? ¿Por qué limitarlo a terroristas? Si lo severo de la tortura se debe basar en lo útil de la información del preso, ¿quién y cómo lo establece? Una vez que abres la "veda", no hay forma de controlarlo.
Otro aspecto importante: se supone que en las democracias las personas, por el mero hecho de ser personas, tienen derechos. Si no lo respetas, los enemigos de la democracia dirán que en nada se diferencia de lo que hacen ellos. Y ese el mensaje que llega a la gente. Por eso la consigna que dan a los presos es que siempre denuncien que han sido torturados, porque saben el daño que eso hace a la imagen de la democracia.
La democracia solo es fuerte si existen mecanismos de control. Si se comienza a poner excepciones a los derechos, la encaminamos a su erosión. Primero torturamos a terroristas para obtener a información, luego a otros delincuentes para tener información, luego para dar ejemplo... Y ejemplos de estos puede haber muchos. Primero ponemos cámaras en las calles para descubrir a terroristas, luego para los delincuentes, luego para los ciudadanos en general, por si hacen algo "sospechoso".

Para finalizar, ¿qué hacemos con el caso de la bomba atómica? Una opción es, para cubrir este caso hipotético, legalizar la tortura. Pero otra opción es que siga totalmente prohibida, y en el caso de que se produzca realmente algo tan extremo, que las autoridades actúen de acuerdo a lo que es, una situación de emergencia.